Saint-Jean-Pied-de-Port

Saint-Jean-Pied-de-Port Lugar de interés


Desde su fundación a finales del siglo XII, por iniciativa del rey de Navarra, la ciudad se convirtió en la ciudad clave del reino en sus tierras de la cara Norte de los Pirineos. Situada idealmente a los pies de los Puertos de Cize y a lo largo de la gran vía de paso de los Pirineos por Roncesvalles, Saint-Jean-Pied-de-Port vivió un destino radiante como plaza fuerte, ciudad de guarnición, encrucijada comercial y alto lugar de peregrinaje hacia Santiago de Compostela.  

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Enclavada en la confluencia del río Nive y en la encrucijada de las carreteras que conducen a todos los rincones del País Vasco (10 min de la frontera española, 40 min de Bayona, 1h15 de Pamplona y 1h30 de Pau), esta encantadora ciudad invita a descubrir su abundante patrimonio histórico, su gastronomía, sus fiestas, sus paisajes, su tranquilidad y su arte de vivir.   Saint-Jean-Pied-de-Port 1. Casa Mansart: Esta casa, construida a principios del siglo XVIII, pertenecía a un intermediario de lana acaudalado, originario de la región de Béarn, David de Fourré. Su hermosa fachada de gres rosa, armoniosa, simétrica y regular le confiere un encanto especial. Las buhardillas que coronan el techo de pizarra le valieron esta denominación. El municipio compró este edificio en 1935 para instalar aquí el ayuntamiento en los años 50. 2. Puerta de Navarra o Puerta del mercado: Situada en la muralla medieval, ha conservado sus características originales, un hermoso arco y paso en bóveda ojival. Esta puerta daba sobre la pequeña plaza delante de la iglesia, emplazamiento del antiguo mercado medieval. En otra época, carretas, carretones y tiros de caballos debían abrirse camino para abastecer los puestos. 3. Puerta de Notre-Dame: Se encuentra frente al viejo puente que franquea el río Nive y al barrio de la calle de España. Las estatuas de san Juan Bautista y de la Virgen con Niño en la parte superior de la torre puerta atestiguan su protección benévola.   Saint-Jean-Pied-de-Port The Notre Dame gate 4. Iglesia de Notre-Dame-du-Bout-du-Pont: Tras la catedral de Bayona, es el edificio gótico más importante del País Vasco francés. La tradición atribuye su construcción al rey de Navarra, Sancho el fuerte, en conmemoración de la victoria sobre los árabes en Navas de Tolosa en 1212. Los primeros cimientos de piedra, gravados con marcas lapidarias dejadas por los picapedreros, podrían remontarse a esta iglesia primitiva de principios del siglo XIII. La majestuosa fachada de gres rosa está decorada con un portal gótico con pequeñas columnas y capiteles esculpidos. El interior, con una amplia nave, dos naves laterales y dos pisos de tribunas acondicionados en el siglo XIX, presenta un conjunto esbelto de pilares y columnas. De un lado y otro del coro poligonal, dos triángulos curvilíneos presentan vidrieras con los escudos de la ciudad y de Navarra. Un órgano Cavaillé Coll, recientemente restaurado, acompaña los oficios religiosos. 5. Casa Larrabure: En el nº7 de la calle de la Ciudadela, el antiguo presbiterio de Saint-Jean-Pied-de-Port acoge una nueva sala de exposición en la planta baja del edificio. ¡Venga a descubrir exposiciones con temáticas diversas, desde el Patrimonio cultural hasta el Arte en todas sus formas! 6. Puerta de Francia: Que debe su nombre a su orientación hacia el país galo. Calle de la Ciudadela: Como en cualquier ciudad fortificada, todas las casas se articulan en torno a esta calle en pendiente. La piedra local, el gres rosa de Arradoy, es ampliamente utilizado en las fachadas, alternando en ocasiones los colores. Los voladizos, los entramados de madera o los aleros desbordantes con viguetas trabajadas son otras características arquitectónicas de las casas de la calle. Los dinteles están tallados con inscripciones elocuentes, adornadas con dibujos geométricos o símbolos religiosos. 7. Casa Arcanzola: La epigrafía más antigua, AÑO 1510, aparece sobre esta casa, notable por su piso de madera y relleno de ladrillos dispuestos de forma oblicua. En 1531 nació aquí el Beato Juan de Mayorga, jesuita martirizado en las islas Canarias por un corsario calvinista. Sobre una de las vigas que soportan el saliente del techo, una pequeña cruz blanca recuerda la memoria del mártir.   Saint-Jean-Pied-de-Port Rue de la Citadelle 8. Cárcel conocida como de los Obispos: Separada de la casa Laborde (acogida de los peregrinos hacia Santiago) por un jardín, la Cárcel conocida como de los Obispos es un lugar emblemático de la ciudad con una historia peculiar. Esta denominación actual y reciente asocia dos realidades históricas distintas, la presencia de obispos de la diócesis de Bayona durante el Gran Cisma de Occidente (finales del siglo XIV-principios del XV) y la vocación penitenciaria atestiguada desde finales del siglo XVIII. El monumento es curioso en su estado actual: la entrada por un pavimento de cantos rodados se abre sobre el cuerpo de guardia, seguido por celdas disciplinarias bastante espaciosas y bien iluminadas. Una pequeña escalera permite acceder a una amplia sala subterránea medieval abovedada en ojiva cuya función de almacén de mercancías parece plausible. Actualmente, una evocación inédita, una cárcel misteriosa para evadirse…a la Edad Media con el peregrino de Santiago. 9. Puerta de Santiago: Catalogada en el Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1998, es la entrada histórica de los peregrinos de camino hacia Compostela, que venían del barrio de la Magdalena de Saint-Jean-le-Vieux y cruzaban Saint-Jean-Pied-de-Port en dirección hacia Roncesvalles. Ofrece una hermosa vista sobre la colina de Arradoy, en otros tiempos cantera de piedra y actualmente plantada con viñedos con la denominación Irouléguy. Un rápido vistazo sobre un complejo deportivo de primer orden. Delante del Jaï Alaï, una gran nave situada más abajo donde se juega a cesta punta (pelota vasca), se encuentra el bajorrelieve de Juan de Huarte, médico filósofo precursor de la orientación profesional, autor de una famosa obra utilizada por Montesquieu en “El espíritu de las leyes”. 10. Camino de ronda: Gracias a su reciente renovación, es posible recorrer la muralla medieval, desde la puerta de Navarra hasta la puerta de Santiago, y seguir de este modo los pasos de los soldados de la guarnición encargados de proteger la plaza fuerte de Saint-Jean-Pied-de-Port. Huecos para fusiles, atalayas, murallas o matacanes representan otras tantas invitaciones a sumergirse en el pasado en busca de este patrimonio fortificado y de la historia militar de la ciudad. ¡Un agradable paseo para pequeños y grandes sobre las alturas de la ciudad! Camino pavimentado: Antaño, los peatones y los caballeros cogían este camino, cerca de la puerta de Santiago, para llegar hasta la Ciudadela. Observe los adoquines que están inclinados a posta para servir como apoyo a los caballos que suben por esta pendiente empinada y sinuosa. 11. La ciudadela: Dominando la ciudad desde más de 70 metros, la Ciudadela se erige en la cima de la colina de Mendiguren. Construida hacia 1625-1627 y mejorada en la década de 1640, representa un ejemplo excepcional de la fortificación con baluartes diseñada por los ingenieros precursores de Vauban. Tras su visita en 1685, Vauban dejó su huella, como demuestra el cuidado dedicado a la arquitectura de los edificios y de las puertas, o la construcción de subterráneos. 12. Mirador de la media luna real: Un cuadro de orientación permite admirar una vista maravillosa sobre el valle y su circo de montaña. Desde debajo del puente levadizo que comunica con el Pabellón de los Gobernadores, sobre el que se eleva un pequeño campanario, puede cogerse un camino de ronda interior con 269 escaleras. Desemboca por la Puerta de la Atalaya al capialzado de la Iglesia a orillas del río Nive. Otra opción para los visitantes menos aventurados es volver sobre sus pasos para coger el... Camino de los escolares: Que se encuentra a la izquierda entre los dos bastiones, en forma de escalera en el bosque que comunica con el camino de Santiago que conecta por otra escalera con la carretera de Çaro. 13. Puente y alameda de Eyheraberry: Al franquear la puerta de la Atalaya, un paseo bucólico a lo largo del río Nive, lejos del tumulto de la vida de Saint-Jean, le conducirá hasta la explanada de Eyheraberry (molino nuevo en vasco), teatro de verdor donde se celebraban las fiestas patrióticas durante la Revolución Francesa. Encima de las aguas transparentes donde las truchas disfrutan bailando, se erige un puente cimbrado en piedra con forma de “lomo de asno”, conocido erróneamente como puente romano. 14. Puerta de España: Integrada en la muralla fortificada construida en los años 1840, se abre sobre la gran vía medieval de paso de los Pirineos, convertida más tarde en la Carretera Napoleón y rebautizada como carretera del Mariscal Harispe. Actualmente, este camino es recorrido por los peregrinos que se dirigen hacia Compostela y desean cruzar los Pirineos y detenerse en Roncesvalles tras siete horas de camino. Calle de España: Este barrio con vocación económica, que no fue fortificado durante la Edad Media, acogía a los artesanos de la ciudad, como demuestran determinados dinteles que mencionan el oficio del dueño de la casa. En el número 9 de la calle, una inscripción revela el coste desorbitado del trigo en 1789, en una época en que su precio era una preocupación crucial. 15. Casa de los Estados de Navarra: En esta amplia residencia del siglo XVII, con una entrada con plena cimbra coronada con una estilizada ornamentación fechada en 1610, se reunían los Estados de Navarra, una especie de Estados Generales del Reino. ¡Entre estas paredes han tenido lugar intensas discusiones!

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